(Imágenes de https://www.benedettobufalino.com/)

La semana pasada hemos descubierto a Benedetto Bufalino, un artista francés que juega con objetos cotidianos, alterando la manera en que los percibimos.  Recordáis su piscina-caravana?

Un camión de concreto convertido en un brillante elemento giratorio con miles de espejos, una limousina sin techo pero con muchos metros de espacio abierto para que los visitantes conversen, o una pecera gigante hecha con una cabina de teléfonos inglesa, son sólo algunos ejemplos de su divertida mezcla de conceptos.

¿Por qué su obra debería ser importante para nosotros?  Mientras otros autores lo han hecho en el pasado, el acercamiento de Bufalino es muy próximo a la interacción con la gente. Diseña para que los visitantes toquen, sientan y experimenten sus objetos, más bien de manera social.

¿Podemos diseñar divertidas instalaciones para vender una marca? ¿Podemos hacer que haya una experiencia de diversión en los visitantes?